Con asombro, mientras preparaba un documento para el inicio de clases en la Universidad que trabajo, escuchaba las tonterías que suelen decir Julio Sánchez Cristo y cia.en la W.  Que esto, que aquello, que aquella, que el otro, en fín, la peluquería que es ese programa, pero que hay que escuchar para decirle a los jóvenes que se forman en comunicación lo que no hay que hacer.

Entre nota y nota, quedé atónito al escuchar la entrevista que le hicieron a María Fernanda Valencia, candidata a la Cámara de Representantes  por el Partido de la U (¿aún existe ese remiendo de partido?). Y no quedé asombrado por las barbaridades que suele decir un ciudadano que está en campaña, sino porque la aspirante afirmó que de salir elegida se desnudará para la revista Soho. Eso si, aclaró que serían unas fotos "artísticas".

"El desnudo es el medio para transmitir el mensaje y el mensaje es que voy a luchar por los derechos de la mujer", dijo esta abogada cartagenera, reconocida porque presentó hasta hace poco la sección 1, 2, 3 de CM&, el noticiero de Yamid Amat.

¿Así de mal estamos en la política nacional que toca empelotarse para llegar al Congreso de la República? ¿No encuentra la señorita Valencia otra forma de hacerse visible y de luchar por los derechos de la mujer? A este paso, no se nos haga raro que una aspirante a la Administración del conjunto donde vivo salga en cueros por la unidad residencial porque "lucha por los derechos de los propietarios"...

Con todo respeto, y sin ninguna mojigateria, pero siceramente creo que empelotarse no es la forma indicada. En esta país de morbosos y "caricatos", seguro muchos votan por ella con tal de verla desnuda, pero eso si es hacer política por lo bajo, sin criterio, sin ideas.

Algunos dirán que es mejor eso, el desnudo,  a las alianzas con los paramilitares, o los votos comprados con notarias o chanchullos, pero creo que Valencia confunde las cosas. Para mostrarse diferente no tiene que empelotarse, solamente hacer lo que los otros no hacen: proponer, gestionar, denunciar, ser honesta, limpia.

Esa si es la política al desnudo, la política clara. Además María Fernanda, seguro que le gustaría llegar al Congreso y notar que sus compañeros la miran a la cara y no al escote. ¿Si o no?