Recuerdo que en las pasadas fiestas de fin de año me topé en CNN (las vacaciones son para perder el tiempo, ¿o no?) con un bien producido comercial en donde un colombo - italiano o mejor italo - colombiano por que es nativo de aquel bello país europeo, aparecía pescando, caminando por Cartagena, montando bicicleta, sonriendo y argumentando por qué hace muchos años decidió venir a Colombia y quedarse. El comercial terminaba con un slogan cautivante: "Colombia, el único riesgo es que quieras quedarte". Impactante.

Pues bien, emocionado por ese mensaje, me levanté de la mecedora (estaba en tierra caliente), me harté dos Aguilas bien frías, terminé de comerme el chuchullo y la fritanga que aun caliente permanecía sobre el comedor y con la lágrima en el ojo me dije que este era el mejor país del mundo. Cual Disney, Hollywood, Torre Eiffel, Zócalo, Bombonera, en fin, todas esas maravillas, si aquí entre nevados, selvas, llanos, mesetas, desiertos y mucho más estaba la felicidad completa.

Así, radiante y medio "prendo" por las dos cervezas que me había tomado en menos de dos minutos, salí al garaje y me dí cuenta que estaba vacío. Y estaba así porque hace un mes que se me ocurrió comprar carro nuevo (por gomoso más no porque lo necesitara, ya que el viejo Renault 9 que tenía me prestó un excelente servicio desde el año 1997 sin que me hubiera dejado varado nunca...sniff, sniff) y esta es la hora en que no me lo han entregado.

El famoso sistema RUNT, creado y adjudicado por el Sr. (?) Ministro de Transporte, Dr. (?) Andrés Uriel Gallego, no funciona bien y ha creado un cuello de botella en todos los trámites de vehículos, especialmente los relacionados con expedición de nuevas tarjetas de propiedad. Por eso, hace un mes que ando a "pata" sin carro viejo y sin nuevo. Nadie responde, el ministro sigue así, campante e inepto y los ciudadanos que cometimos la tontería de comprar un carro nuevo fregados.

Si, en nuestro país el único riesgo es que quieran quedarse, pero eso si, usted asume las consecuencias, porque son muchos los dolores de cabeza que los ineptos y corruptos le van a causar. Duele, pero es la realidad..